La profesora María José López Sánchez, miembro del equipo de la Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universidad Miguel Hernández, participó el pasado 25 de septiembre en el acto de Graduación de la promoción 2019-2020 del MBA de la UMH, con una conferencia sobre Innovación Social y Bien Común en el marco de la economía y la empresa actual.

En su intervención, López recordó que desde mediados de los 80, varios autores han señalado que la ética es una parte integral de la cultura corporativa empresarial y destacó que la mayoría de los estudios «consideran la ética como un conjunto de normas de conducta generalmente relacionadas con la integridad para resolver dilemas, cuando en realidad existe una forma más extensa de entender el concepto de la ética.» En este sentido, hizo hincapié en que «el Bien Común de la empresa ha sido relacionado con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y con el Capital Social, y se define [Alejo Sison y Joan Fontrodona 2012, U. Navarra] como: el trabajo en común que permite a los seres humanos producir no sólo bienes y servicios sino y de forma más importante, desarrollar habilidades técnicas o artísticas y virtudes morales e intelectuales». Asimismo, López señaló que «se considera [Maak 2007] que la ética se encuentra en el núcleo del liderazgo y reclama una teoría para el liderazgo benevolente y responsable. reclamando así un liderazgo benevolente y responsable que contribuya a la sostenibilidad empresarial y al bien común» y concluyó que los estudiosos de la ética empresarial y de la Organización de Empresas reclaman una visión más humanística y “holística” que integre la dimensión económica y la humana.

A los recién graduados, López Sánchez les subrayó que lo importante «es que todos los retos que nos presenta la vida sirvan para afianzar lo que realmente somos, personas libres para decidir cómo queremos ser». En esta línea, animó a educar «a nuestros futuros líderes empresariales como personas prudentes, justas, fuertes, capaces de tomar decisiones con templanza» y confió en que, con ellos, «las cuestiones de gobernanza social, medioambiental y los retos humanitarios se integren en los valores de las empresas y sean consideradas desde la perspectiva del Bien Común».